Protección contra incendios en los museos

La protección contra incendios en los museos es muy sofisticada y precisa, contando instalaciones de alta sensibilidad, extinción con control de daños mínimos, planes de acción detallados tanto para personas como para obras de arte y documentos, etc.  Siendo así se debe contemplar, no solo la extinción del incendio en sí sino aparición de efectos secundarios en las obras, con la consecuente prevención de los mismos. Se ha de tener en cuenta las siguientes condiciones, si se quiere un sistema completo de extinción y protección:

-Adecuado agente extintor. Determinados agentes extintores pueden apagar el incendio, pero causar daños en las obras de arte.

-Control de la temperatura.

-Control de humedad

-Sectorización del fuego

-Protección de las personas ante el incidente

-Un adecuado mantenimiento de las instalaciones.

EXTINCIÓN AUTOMATICA 

Un museo conserva obras de arte, y contiene un patrimonio de incalculable valor, que un agente extintor mal escogido puede destruir o deteriorar de manera irreparable. Las tres opciones que se van a comentar son las siguientes:

-Extinción mediante gases.

-Extinción por agua nebulizada.

-La inertización.

EXTINCIÓN MANUAL

Estos elementos deben usarse sólo en caso de extrema necesidad, para evitar el crecimiento del incendio y contenerlo, hasta que los equipos de intervención acudan al edificio y lo extingan.

Es de vital importancia para su correcto uso la pertinente formación del personal del museo en esta materia, pues son ellos los que deben utilizar estas herramientas. Existen dos elementos principales en la extinción manual:

-Extintores

-BIEs (Bocas de Incendios Equipadas)