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Protección de vigas de madera con mortero Tecwool® F

Uno de los usos más habituales de nuestro mortero ignífugo de lana de roca Tecwool® F, después del de protección al fuego de estructura metálica y hormigón, es el de protección de forjados con vigas de madera. Esta circunstancia se da frecuentemente en reformas de locales y edificios en cascos antiguos de las ciudades. Podemos encontrar bajo los falsos techos, al cambiar de uso o proceder a su reforma, un forjado típico de principios del siglo XX realizado con rollizos de madera, un entrevigado con revoltón de cañizo y yeso y una pequeña capa de compresión superior.

La madera es un material que aguanta muy bien las altas temperaturas, al contrario que otros materiales de construcción que parecen tener mejor comportamiento al fuego, como el hormigón y el hierro. La desventaja de este material de construcción es que es combustible y que su carbonatación produce una pérdida de sección que, finalmente, produce el colapso. Si se consigue evitar que la madera empiece a arder, lograremos que aguante muy bien las altas temperaturas propias de un incendio.

Una fina capa marca la diferencia

Para conseguir esto, hemos renovado el ensayo de Protección de forjados de vigas de madera. Con un espesor de tan solo 24 mm de mortero Tecwool® F conseguimos una capacidad portante “R” de las vigas de (140×140 mm) de 180 minutos. Como referencia del buen comportamiento de la madera, para proteger una viga tipo IPE de las mismas características (IPE 140) necesitaríamos un recubrimiento de 53 mm de espesor del mismo material. En el caso de hormigón, la viga debería tener un canto de 400 mm y una distancia de la cara expuesta al fuego a las armaduras de 75 mm para poder resistir esas tres horas de resistencia al fuego.

Para cumplir tanto la R (capacidad portante) de las vigas como la Integridad “E” y el Aislamiento “I” (REI-180) deberemos tener un forjado con estos dos factores:

  • Unas viguetas de madera de 140×140 mm o superior.
  • Una capa de compresión igual o superior a 50 mm.

Una vez que cumplimos estos dos requisitos, ya lo podemos proteger sin problemas hasta tres horas de resistencia al fuego y como elemento sectorizador aplicando los 24 mm de mortero Tecwool® F. Previamente, habremos revestido la madera con una malla tipo gallinero o nervometal, ya que la madera es un pésimo soporte por su mala adherencia a cualquier mortero de recubrimiento.

bovedilla ceramica

Es una solución perfecta para reformas por su bajo costo económico. Además, en comparación con otros sistemas de placas ignífugas de yeso, nos permite pasar instalaciones entre el proyectado y el falso techo decorativo posterior sin miedo a que se produzca un incendio en el mismo. Con los sistemas de placas a modo de falso techo resistente al fuego hay que tener especial cuidado con las instalaciones que colocamos arriba y que pueden ser inicio de un fuego en ese espacio con un forjado de madera combustible y sin proteger.