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Un incendio consume el Museo Nacional de Río, uno de los más antiguos de Brasil

Un proceso de negligencia

El incendio ha conmocionado al país y a la comunidad científica que vio en el incendio el reflejo de la negligencia de Brasil con su memoria. “Es una catástrofe insoportable”, lamentó Luiz Fernado Dias Duarte, subdirector del Museo Nacional. “Son 200 años de memoria, ciencia, cultura y educación, todo perdiéndose en el humo por falta de apoyo y conciencia de los políticos brasileños”, dijo Duarte en una entrevista a la televisión. Su desahogo encuentra apoyo en la realidad. Cuando el museo cumplió 200 años, el pasado junio, ningún ministro de Estado aceptó la invitación para asistir a la ceremonia. La dirección del museo negociaba con el Banco Público de Fomento (BNDES) fondos para su manutención, incluso con un programa de prevención de incendios. Pero el fuego llegó antes que la ayuda.

El presidente Michel Temer lamentó, en una nota de prensa, la tragedia y dijo que la pérdida de la colección del museo es incalculable para Brasil. “Hoy es un día trágico para Brasil, un día triste para todos los brasileños”. El ministro de la Cultura, Sergio Sá Leitão, aseguró que el incendio era parte de un proceso de negligencia, y que el episodio es un alerta para que lo mismo no suceda con otros museos. Este, sin embargo, no es el primer museo de Brasil que pasa por un incendio. En 2016, la Cineteca brasileña, en São Paulo, perdió una colección de 1.000 películas latinoamericanas por el fuego que llegó a uno de sus depósitos. Tres meses antes, el Museo del Idioma Portugués (Museu da Língua Portuguesa), también en São Paulo, había sido dominado por el fuego.

 

Fuente: El País